Diagnóstico
La primera sesión es para entender tu momento: quién va a estar en la sala, qué tiene que pasar cuando termines de hablar y qué preguntas va a tener tu público aunque no las diga en voz alta.
Tienes un momento que importa: un pitch, una keynote, una capacitación, un discurso. Nos sentamos contigo sobre ese material real y lo trabajamos hasta que tenga una estructura que sostenga la atención de la sala de principio a fin.

La primera sesión es para entender tu momento: quién va a estar en la sala, qué tiene que pasar cuando termines de hablar y qué preguntas va a tener tu público aunque no las diga en voz alta.
Separamos lo que hay que decir tal cual, lo que hay que decir pero se puede reordenar o reformular, y lo que sobra. Casi siempre sobra más de lo que crees.
Trabajamos por fragmentos, empezando por la apertura, que es donde la sala decide si saca el celular. Arreglar una pieza bien hecha ayuda más que intentar corregirlo todo de una sentada.
Lo pruebas en voz alta frente a nosotros y ajustamos hasta que la estructura se sostenga sola. Entre sesiones te llevas tareas concretas para avanzar por tu cuenta.
Esto no es un curso de oratoria. No te vamos a enseñar a mover las manos ni a modular la voz. Trabajamos la estructura, y cuando la estructura está clara, la mayoría de los problemas de entrega se corrigen solos: sabes a dónde vas, y se nota.
Cuéntanos qué es, para cuándo y ante quién. Te respondemos con una propuesta para tu caso.